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La prueba de calidad

LolaLa asistente de cada propietario

Qué es esto, en llano

  1. El examen. Antes de dejar que Lola hable de verdad con un propietario, la sometemos a un examen: cientos de conversaciones simuladas con propietarios de prueba, con las preguntas reales de su día a día, casos difíciles y hasta trampas deliberadas para ver si se le cuela algo.
  2. El tribunal. Un tribunal de jueces automáticos lee cada respuesta y la puntúa en varias dimensiones concretas: ¿usó los datos reales de la casa y la reserva? ¿se inventó algo? ¿suena a Vivla o suena a un bot cualquiera? ¿respondió lo que se le preguntó? ¿la respuesta es segura? ¿supo pasar la conversación a una persona cuando tocaba?
  3. El aprobado. Cada caso necesita superar un umbral en esas dimensiones para contar como aprobado: no basta con sonar bien, tiene que acertar en el fondo.

El registro

Cada evaluación queda aquí con su fecha. Las cifras antiguas no se maquillan ni se borran: son la foto de aquel día.

La capa técnica

Explorar los casos

Del run seleccionado arriba: la pregunta que se le hizo a Lola, qué respondió, qué herramientas usó y la puntuación del tribunal, caso a caso.

Analítica

Los primeros números reales

Medidos el 12 de agosto, sobre 215 peticiones reales de propietarios auditadas una a una: 3 de cada 10 se resuelven solas y 7 de cada 10 quedan bien encauzadas. La analítica continua de producción (mensajes respondidos, tiempo de respuesta) vivirá aquí.