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La economía de Alma

Operar Alma cuesta poco. Entrenarla es lo que cuesta.

Cuando pones una inteligencia artificial a hablar con los propietarios, la primera pregunta razonable es cuánto cuesta. Esta es la cuenta completa, con los números medidos en producción.

Cada respuesta de Lola cuesta cuatro céntimos y medio

Es lo que consume responder a un propietario: leer su mensaje, consultar lo que necesita saber y escribir la respuesta. Medido en producción, no estimado.

0,045 €por respuesta

Tenemos 240 propietarios con casa activa

Cada uno escribe unos seis mensajes al mes, entre dudas de su casa, reservas e incidencias.

18.500mensajes al año

Lola atiende siete de cada diez

El resto pasa directamente a una persona del equipo, igual que ahora. Ella se queda con lo que sabe resolver bien.

13.000respuestas al año

Atender a todos los propietarios durante un año

Trece mil respuestas, a cuatro céntimos y medio cada una. Este es el coste de que Lola esté disponible todos los días, también de noche y en fin de semana.

585 €al año

Entrenarla es la parte cara

Un entrenamiento pone a los agentes a resolver unas quinientas conversaciones reales y puntúa cada respuesta, para saber qué han mejorado y qué han roto. Es un examen completo, y lo hacemos una vez por semana.

3.200 €al año, 62 € cada uno

Y los demás agentes

El copiloto que ayuda al equipo a responder, Simón para preguntas de negocio, y el cerebro que guarda y consulta lo que sabe la empresa.

435 €al año

Todo el proyecto, un año entero

Lola, el copiloto del equipo, Simón, el cerebro y todos los entrenamientos.

5.100 €al año
Con los modelos que usamos hoy
5.100 €

Los modelos más capaces del mercado. Es lo que cuesta trabajar sin restricciones mientras afinamos el comportamiento de los agentes.

Con modelos más económicos
860 €

Lo mismo, seis veces más barato. Estamos probando cuáles mantienen la calidad en español y sabiendo usar nuestras herramientas. La decisión no es de precio, es de calidad.

El coste no crece con el uso

Si mañana los propietarios escribieran el doble, la factura subiría unos quinientos euros. Lo que cuesta de verdad es entrenar a los agentes para que respondan mejor, y eso lo decidimos nosotros: no depende de cuánta gente escriba.

Cifras de producción medidas en los últimos meses y proyectadas al conjunto de propietarios. El coste por respuesta baja a medida que optimizamos, y volveremos a publicar la cuenta cuando cambie.

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